Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

Especiales Diario Médico

Hermann Joseph Muller

Hermann Joseph Muller .

Herman Joseph Muller nació en 1890 en la ciudad de Nueva York. Desde muy joven mostró una especial inclinación por todo lo relacionado con la evolución de los seres vivos, fundando un club científico mientras cursaba sus estudios en la escuela secundaria. Estudió Medicina en la Cornell Medical School y en la Universidad de Columbia, en donde fue discípulo de Thomas Hunt Morgan, Premio Nobel de Medicina de 1933 por sus estudios sobre genética.

Al finalizar sus estudios desempeño el puesto de profesor en la Universidad de Texas, y antes de la Segunda Guerra Mundial se trasladó a Berlín, en donde desarrolló numerosos trabajos de investigación. El ascenso del partido nazi le hizo abandonar alemania y trasladarse a la Unión Soviética. Al comenzar la Guerra Civil española se alistó como voluntario y participó activamente en la contienda.

Tras ejercer de profesor durante un breve espacio de tiempo en Edimburgo, regresó a los Estados Unidos, en donde impartió clases en la Universidad de Indiana. Murió en 1967 en Indianápolis.
Uno de los primeros descubrimientos de Muller lo realizó en 1921. Sus investigaciones le llevaron a establecer una posible analogía entre los virus y los genes.

La inclinación demostrada por Hermann Muller desde su juventud por la evolución le llevó a investigar en profundidad los mecanismos de la genética y las mutaciones en los seres vivos.

Si se observan las características hereditarias puras de bacterias, plantas y animales, se aprecia que en los seres más simples surgen repentinamente pequeñas variaciones que se trasmiten a la descendencia siguiendo las leyes de la herencia; estas variaciones hereditarias es lo que se denominan mutaciones y representan variaciones fenotípicas de la alteración de la molécula de ADN.

Una mutación puede interesar una región muy limitada del material genético, es decir, un simple gen informador de cada proteína específica, denominándose mutación genética; si, por el contrario, interesa a un grupo de genes dispuestos sobre un cromosoma, se denomina mutación cromosómica.

Sin embargo, el mayor problema de Muller era la escasez de mutaciones espontáneas perceptibles. Para resolver este problema Muller dedicó buena parte de sus investigaciones a probar diferentes procedimientos que fueran capaces de producir mutaciones en animales o vegetales.

Tras numerosas experiencias decidió aplicar los rayos X para provocar mutaciones y, utilizando rayos de reducidísima longitud de onda, pudo influir sobre un solo gen sin afectar al resto de los genes de un cromosoma. El choque de estas radiaciones con los átomos expulsa electrones de las órbitas atómicas, trasformándolos en iones; este proceso de ionización hace a la molécula inestable y sujeta a frecuentes transformaciones.

Para realizar estos experimentos eligió la mosca de la fruta, en la que logró inducir numerosas mutaciones. En 1927 Muller demuestra, con la ayuda del método CIB, que los rayos X producen algunas alteraciones del código genético en la mosca Drosophila melanogaster.

El estudio de varias generaciones de estas moscas sometidas a la acción de los rayos X le permitieron descubrir que las mutaciones inducidas eran de efecto permanente y que, a pesar de ser producidas artificialmente, cumplían las leyes de la genética formuladas por Mendel en el siglo XIX.

La mayoría de las mutaciones proporcionan caracteres desfavorables, debido a que determinan una alteración del equilibrio genético. Actualmente, el conocimiento cada vez más profundo de los agentes mutágenos, de su presencia, concentración, difusión en el medio ambiente y de su mecanismo de acción permite utilizarlos fundamentalmente como medio de prevención primaria de las enfermedades hereditarias.
Con sus experiencias Muller consiguió desarrollar nuevas especies de moscas artificiales y situarse como uno de los padres de la genética moderna.

La bomba atomica produce una nueva patologia
Los afectados no fueron hospitalizados hasta un mes despues de la explosion

En el mes de junio de 1946, la revista The Journal of the American Medical Association publica un informe del coronel Paul D.Keller, del cuerpo medico del Ejercito de los Estados Unidos, sobre los datos obtenidos en el estudio de 21 pacientes que fueron ingresados en el hospital de la Universidad de Osaka, a finales de agosto y principios de septiembre de 1945, afectados por alarmantes trastornos designados por los japoneses como la enfermedad de la bomba atomica. Ninguno de los pacientes habia sufrido heridas graves o extensas quemaduras externas antes de que se produjera la tragedia. Estas personas no fueron hospitalizadas, por termino medio, hasta un mes despues de la explosion. En los cinco casos mortales, el periodo medio de supervivencia fue de 26 dias. Los que sobrevivieron necesitaron una larga y dura hospitalizacion antes de que su recuperacion fuera suficiente para justificar el alta.

La situacion de cada una de las victimas respecto del lugar de la explosion oscila entre 50 y 4.000 metros. Solo cinco pacientes recordaban haber percibido una onda explosiva en el momento de estallar la bomba atomica. Uno de los cinco, que se encontraba en un edificio de madera, a unos 50 m del centro de la explosion, fue lanzado a 4 m de distancia mientras se derrumbaba el edificio. Una de las dos victimas que se hallaban al aire libre fue derribada sin conocimiento, mientras que la otra no sintio la onda explosiva. Tres pacientes recuerdan haber oido un ruido como de una explosion. Una describia un ruido que sonaba como una bomba cayendo, y dos decian que el ruido que oyeron en el momento de la explosion era similar al de la lluvia; los demas manifestaron que no oyeron ruidos. Nueve pacientes recordaban un resplandor de luz cuando estallo la bomba. Uno de estos nueve describio la luz como verde y los restantes no experimentaron sensacion de luz.

Todos los pacientes, menos cuatro, sufrieron pequenas heridas o quemaduras en el momento de la explosion. Los sintomas precoces mas frecuentes fueron la anorexia, las nauseas y los vomitos de intensidad y duracion variables. El comienzo de estos sintomas se produjo en los cinco primeros dias despues de la explosion. Doce pacientes manifestaron haber tenido fiebre o haberse sentido febriles antes de ingresar en el hospital. El comienzo de la fiebre oscilo entre 2 y 25 dias despues de la explosion. Trece pacientes experimentaron una insolita perdida de pelo y solo uno no lo perdio durante el curso de su enfermedad. El comienzo de la caida del cabello oscilo entre 7 y 21 dias despues de la explosion, con un promedio de 18 dias. Nueve pacientes presentaron manifestaciones hemorragicas antes de su ingreso en el hospital. Las hemorragias gingivales fueron la manifestacion mas frecuente, despues las hemorragias subcutaneas y las nasales, y las tonsilares en ultimo lugar. La fatiga fue una molestia casi general, leve despues de la explosion, pero aumentando de intensidad, para convertirse en verdadera debilidad en el momento de su ingreso en el hospital.

Dos pacientes presentaron diarrea. Otros sintomas de que se quejaron enfermos aislados fueron laxitud, sensacion de tirantez en el pecho, mareos, dificultad para tragar y sed insolita. En cuatro pacientes era palpable un ligero engrosamiento bilateral de los ganglios linfaticos cervicales. En dos afectados se observaron, en el momento de su ingreso, zonas de edema en los labios, cara y parpados. Por lo demas, el examen fisico, incluida la exploracion neurologica, resulto negativo.

De modo constante resultaron anormales el recuento de leucocitos y hematies, la formula leucocitaria, el valor de la hemoglobina, la velocidad de sedimentacion, la cantidad de proteinas del plasma y el tiempo de hemorragia.

Los hallazgos mas espectaculares fueron cifras de leucocitos dramaticamente bajas, con pronunciada granulocitopenia y, en muchos casos, la consiguiente linfocitosis relativa. Todos los casos mostraban la leucopenia y en los pocos en los que se hizo un recuento de trombocitos se encontro una cifra muy baja. Se hallaron porcentajes muy bajos de la serie granulocitica en dos de los cinco enfermos en los que se practicaron punciones esternales y se estudio una medula osea. Un hallazgo frecuente, pero no constante, fue la anemia microcitica o normocitica hipocromica.

El analisis de orina de la mayoria de los pacientes descubrio la existencia de pequenas cantidades de albumina, con indicios positivos de tiroxina en la orina de tres pacientes.

Tambien se determinaron las proteinas totales de los afectados, tras una breve permanencia en el hospital, y en todos se encontro un gran descenso, especialmente de la albumina, con la consiguiente inversion de la relacion albumina-globulina.

    rape of nanking football rape london mom son sex incest cartoon preteen boys nude dog sex dog sex movie men wearing panties
free web hits counter
free web hits counter

Genry/Male/21-25. Lives in United States/IL/Chicago, speaks English and Italian. Eye color is brown. I am muscular. I am also passive. My interests are bodybulding/swiming.
This is my blogchalk:
United States, IL, Chicago, English, Italian, Genry, Male, 21-25, bodybulding, swiming.